Si buscas «informe ASG» en español, encuentras resultados que lo mezclan con «informe ESG», «memoria de sostenibilidad», «memoria GRI» o «EINF». Para una pyme que recibe un cuestionario de un cliente, esa mezcla es un problema: ¿qué documento hay que preparar?

La respuesta corta: ASG y ESG son la misma sigla, en español (Ambiental, Social y Gobernanza) y en inglés (Environmental, Social, Governance). Lo que cambia entre un documento y otro es el marco, la profundidad y quién lo exige.

Las cinco opciones

Documento Qué es Marco ¿Obligatorio?
Informe ASG/ESG Documento flexible para comunicar desempeño a clientes, bancos e inversores Libre, a menudo con referencias a GRI o a los ODS No
Memoria GRI Memoria de sostenibilidad con análisis de materialidad formal Estándares GRI 2021 No (voluntaria)
EINF Estado de Información No Financiera de la Ley 11/2018 Ley 11/2018 Para grandes entidades
Informe CSRD/ESRS Informe de sostenibilidad dentro del informe de gestión ESRS, con doble materialidad Solo para las mayores tras la Directiva Ómnibus
VSME Estándar voluntario europeo para pymes VSME de EFRAG No

Dos aclaraciones sobre las filas legales, porque cambian con frecuencia:

  • La Directiva Ómnibus I (UE) 2026/470 deja la obligación CSRD para las empresas de más de 1.000 empleados y más de 450 millones de euros de facturación.
  • Los Estados miembros deben transponerla y la situación en España puede haber cambiado desde que escribo esto: consulta la fuente oficial antes de afirmar que algo es o no obligatorio.

Informe ASG/ESG vs memoria GRI: la diferencia práctica

La memoria GRI sigue los Estándares GRI y se apoya en un análisis de materialidad formal: justificas qué temas reportas y declaras cómo usas el estándar. Es más trabajo, y es el formato que suelen reconocer licitaciones, entidades financieras y grandes clientes.

El informe ASG es más flexible. Se centra en comunicar bien: política ambiental, datos de plantilla, ética y gobierno, con las referencias GRI que quieras citar. Es más rápido y vale para responder a un cliente o presentar tu posición a un banco.

Una regla útil:

  • ¿Un cliente te pide «datos ESG» sin más? → informe ASG/ESG breve.
  • ¿Una licitación o una entidad pide «memoria conforme a GRI»? → memoria GRI.
  • ¿Un cliente grande te pide datos de cadena de valor? → mira el VSME. Con la Ómnibus I, lo que las grandes pueden pedir a proveedores de menos de 1.000 empleados queda limitado al estándar voluntario (resumen de CMS).
  • ¿No sabes por dónde empezar? → primero un diagnóstico de madurez.

Qué contiene cada uno en la práctica

Un informe ASG sencillo cubre cuatro bloques:

  1. Organización: sector, tamaño, actividades, alcance del informe.
  2. Social: plantilla, igualdad, formación, salud y seguridad, proveedores y clientes.
  3. Ambiental: energía, emisiones, agua, residuos.
  4. Ética y gobierno: código de conducta, anticorrupción, canal de denuncias.

La memoria GRI añade el análisis de materialidad, la declaración de uso, el enfoque de gestión por tema y el índice de contenidos GRI.

Herramientas gratuitas para cada caso

Construí tres herramientas que se corresponden con estos escalones. Todas son gratuitas, se ejecutan en el navegador y no piden registro:

Son software libre (GPL-2.0-or-later) y el código está en GitHub: informe ASG/ESG, memoria GRI y diagnóstico.

Una advertencia que repito en cada ficha: son herramientas orientativas, no oficiales, y ninguna sustituye el asesoramiento profesional ni garantiza que un tercero acepte el documento.

Nota: he redactado este texto con ayuda de Claude (IA) y lo he revisado yo; las cifras regulatorias enlazan a sus fuentes.